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A propósito del cáncer del mama

Un año más se acerca el 19 de octubre y con él la marea rosa que simboliza la lucha contra el cáncer de mama. Según datos de la Asociación Española Contra el Cáncer 1 de cada 8 mujeres tendrá cáncer de mama a lo largo de su vida. Desde el Instituto Laurbaer estamos más que convencidos que una buena estrategia de prevención es fundamental para poder combatir esta enfermedad, por eso hemos acudido a nuestra colaboradora la doctora Paula Jimenez-Fonseca para que, desde este blog de Las Caldas Villa Termal, nos acerque algunas recomendaciones en forma de artículo.

 

Dra. Paula Jimenez-Fonseca con su libro “Comer para vencer el cáncer”

El cáncer de mama es el más frecuente en mujeres en nuestro país. Las estrategias de prevención en España se han centrado en el diagnóstico precoz conocido como prevención secundaria llevada a cabo mediante mamografía periódica a partir de los 50 años. Esto ha permitido que muchos cánceres de mama se diagnostiquen en estadios iniciales y se curen.

Sin embargo, sería más eficaz actuar sobre los factores de riesgo para reducir el riesgo de desarrollar el cáncer, lo que se conoce como prevención primaria. Además, se conocen bien los agentes asociados con el cáncer de mama: alcohol, factores hormonales y obesidad causan la mayoría de los casos. Por su parte, menos del 5-10% de los cánceres de mama se deben a alteraciones genéticas familiares o heredadas.

El consumo de pequeñas cantidades de alcohol incrementa el riesgo de cáncer de mama.

La exposición prolongada a hormonas sexuales femeninas por una primera regla (menstruación) precoz y/o una menopausia tardía favorece el cáncer de mama. La terapia hormonal sustitutiva también aumenta el riesgo mientras que el primer parto antes de los 30 años lo reduce y protege a la mujer como lo hace la lactancia materna mantenida más de 1 año.

Un estilo de vida saludable es básico para prevenir el cáncer de mama y lo es especialmente en mujeres postmenopáusicas. Para ello, las mujeres deben de realizar ejercicio físico a diario, seguir una dieta mediterránea y controlar el peso para lograr un índice de masa corporal < 25.

El ejercicio físico debe realizarse  durante unos 30 minutos al día y un mínimo de 2.5 horas a la semana. Las tareas del hogar, la caminata a ritmo rápido y subir escaleras son actividades fácilmente integrables en nuestra vida diaria y de calidad. La natación es uno de los deportes que mejores resultados proporciona no solo frente al cáncer sino también frente a dolencias y enfermedades osteoarticulares y musculares.

La dieta mediterránea basada en la ingesta de 3 piezas de fruta, 2 platos de verdura y unas 4 cucharadas de aceite de oliva ha demostrado en estudios científicos como el español PREDIMED reducir más de un 60% el riesgo de desarrollar cáncer de mama. Además, de las frutas, verduras y aceite de oliva se debe incrementar la ingesta de legumbres y pescado azul y evitar ingerir bebidas carbonatadas, bollería industrial incluidos los cereales comerciales y el pan de molde, embutidos y margarinas o mantequillas.

La prevención está en nuestras manos y es la medida más eficaz para reducir los nuevos casos de cáncer de mama.

Dra. Paula Jimenez-Fonseca

Servicio  Oncología Médica  Hospital Universitario Central de Asturias

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